Este post va especialmente dirigido a los técnicos debutantes que empiezan en el mundo de la mezcla en estudio.

Es una reflexión que quiero hacer por dos razones:
La primera es la gran oferta que hay últimamente de cursos online sobre temas relacionados con técnicas de mezcla.
La segunda es la gran oferta de plugins “mágicos” que mezclan solos.

¿Porque relaciono estos dos hechos?
Si bien me parece fantástico y necesario el intercambio de conocimientos (sea gratis o de pago), si bien me parece fantástico que los editores de plugins propongan ideas modernas, conceptos de procesamiento nuevos, veo también una ligera tendencia al engaño en muchos de los anuncios que presentan estas ofertas.

Voy a intentar resumir mi pensamiento porque en realidad, el tema daría para unas cuantas páginas…

“Aprende la compresión en 30 minutos.”
“Corrige la pésima acústica de tu control room con un plugin.”
“Crea espacio en tu mezcla con 4 clics y los oídos tapados.”
“Haz sonar tus mezclas como los grandes por 99,99$.”

En fin, lo habéis pillado…

No quiero hablar en negativo y no me interesa desmontar tal o tal propuesta. Quiero hablar en positivo.
Así que, para los debutantes, aquí van mis consejos:

Ni la compresión ni ningún otro concepto de una buena mezcla se aprende en 30 minutos.
Sonar como los grandes es algo en el que el trabajo de ingeniero de sonido solo es una parte. Una gran mezcla es algo que empieza por una buena composición, unos buenos arreglos, una buena interpretación, una buena grabación. En fin, toda una cadena de cosas que se tienen que hacer bien…
Sobre esto último, está claro que el ingeniero de sonido no siempre tiene el control sobre todos los aspectos, pero no tener el control no significa que no debas saber detectar de dónde vienen los problemas.
Por otra parte, en realidad, cuando empiezas en este mundo, da igual lo mal que suenen tus mezclas. Lo importante es mezclar, mezclar y mezclar.
¡Este es el único secreto! Abrir los oídos y mezclar.

Cuidado, no hay ninguna prepotencia detrás de estas palabras. No estoy diciendo “Abre los oídos y búscate la vida”.
Mezclar es algo que se hace con criterio, hay métodos, técnicas, herramientas que hay que entender y aprender a utilizar.
Por eso es fundamental tener mentores, gente con experiencia que te explica cosas y te ayuda, leer artículos, manuales, ver tutoriales…
Es básico!
Lo que estoy diciendo es que al final, todos los inputs que puedas recibir solo te sirven si logras entenderlos y hacerlos tuyos utilizando la conexión entre tus oídos y tu cerebro. Tampoco estoy diciendo que esto sea suficiente, pero es necesario.

Mezclar, mezclar y mezclar. Porque cuando hayas acabado de ver un tutorial sobre compresión, lo importante será entrenar esta conexión entre tus oídos y tu cerebro, igual que un deportista entrena las conexiones entre sus músculos y su cerebro, tenga el talento que tenga.

Y finalmente, para entrenarse con sentido, es fundamental entender lo que estamos haciendo. Esta es la frase que me sirve para introducir lo que para mí es lo más importante: tener cultura del oficio.
El mundo del audio digital tiene muchísimas ventajas, pero también alguna trampa. Una de ellas es que es muy fácil obviar como funcionan las cosas más básicas.
Cuando mezclas, eres un escultor. Tu materia prima es el sonido: frecuencias, intensidades, duraciones, timbres…
Tienes unas herramientas para trabajar sobre esta materia prima.
Y finalmente, todo esto lo haces para activar las emociones de tus oyentes, principalmente a través del oído.

La música grabada tiene una larga historia y esta historia tiene mucho que enseñarnos, desde muchos puntos de vista: artístico, técnico, tecnológico, fisiológico…
Es muy beneficioso estudiar todos o algunos de estos aspectos par entender como mezclar mejor.

Así que, aprende que es un ecualizador, un compresor, una reverb, el estéreo, aprende a rutear la señal, experimenta, escucha la diferencia, analiza discos, lee los manuales de tus plugins, estudia como funciona el oído humano, lee entrevistas de los grandes (los de verdad), compra libros, bájate artículos y… mezcla, mezcla y mezcla.
Hazlo con paciencia, con las expectativas justas y no pienses que esto saldrá solo ni en media hora. Saldrá poco a poco, a base de esfuerzos.
Y ya sabes, a base de mezclar, mezclar y mezclar…

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